“Sutil y perversa es la niña que no juega“ es la reflexión sobre una delgada línea que separa la inocencia infantil y la seducción femenina para fucionarse en un solo rol: el de la sensibilidad herida, exponiendo la femeneidad a un juego constante entre lo ingenuo y lo retorcido.
“Ella camina sobre la espuma resbaladiza… insignificante. Sus manos chorrean y sus rodillas moradas tiemblan. Como posando de nuevo para la misma foto, ella sonríe como si nada. Ella está acostumbrada. Sutil y perversa es la niña que no juega. Refriega, sonríe, susurra, enjuaga. Refriega, sonríe, susurra, enjuaga. Con la mirada perdida y la sonrisa trancada, responde siempre que si esperando el mañana.
Mañana será otro día princesa.
Despertarás en una gran cama con sábanas de seda.
Besarás, amarás y lastimarás a quienes te hieran.
Tu defensa será el arma más siniestra
y tus ojos oscuros revelarán certezas.
Piensa que mañana ya no serás la de hoy mi nena.
Piensa solo piensa.
Mientras tanto, a lavar los platos… princesa“
Gracias a Carmela y su mamá que se re colgaron con este proyecto. A Nacho Gonzalez por las fotos y por prestarme la locación (Ex Viceversa). A Inés Aguirre por el maquillaje, que quedó de puta madre. Y miles de gracias a Fernanado López Lage (FAC) y a Gaby por ser parte de esta demencia y por su apoyo incondicional. http://ludamiani.3rdward.com/
















